Espondiloartrosis lumbar y fibromialgia: una relación dolorosa.

La espondiloartrosis lumbar y la fibromialgia son dos enfermedades que generan un gran impacto en la calidad de vida de quienes las padecen. Ambas se caracterizan por causar dolor crónico y afectar diferentes áreas del cuerpo, pero ¿existe alguna relación entre ellas? En este post, exploraremos cómo estas dos condiciones pueden estar interrelacionadas y cómo manejar de manera efectiva los síntomas que producen.

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¿Qué es la fibromialgia y la espondiloartrosis?

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por un dolor musculoesquelético generalizado, fatiga intensa, trastornos del sueño, rigidez y sensibilidad en los tejidos blandos del cuerpo. Afecta principalmente a las mujeres y su causa exacta aún es desconocida. Los síntomas pueden variar en intensidad y duración, y pueden estar acompañados de problemas cognitivos, como dificultad para concentrarse y pérdida de memoria.

Por otro lado, la espondiloartrosis es una enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones de la columna vertebral. Se caracteriza por el desgaste del cartílago articular, lo que provoca dolor, rigidez y limitación en los movimientos de la columna. Esta enfermedad puede afectar a diferentes partes de la columna, como la zona lumbar, dorsal y cervical. La espondiloartrosis suele estar relacionada con el envejecimiento y el desgaste natural de las articulaciones, aunque también puede ser causada por lesiones, malas posturas o enfermedades inflamatorias.

¿Cómo saber si es artrosis o fibromialgia?

¿Cómo saber si es artrosis o fibromialgia?

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta principalmente a las articulaciones, causando dolor, rigidez e incapacidad para realizar movimientos. A diferencia de la fibromialgia, la artrosis se caracteriza por el desgaste del cartílago en las articulaciones, lo que provoca dolor al moverse. Los síntomas de la artrosis pueden variar de una persona a otra, pero generalmente incluyen dolor, rigidez y limitación en el movimiento de la articulación afectada.

Por otro lado, la fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor generalizado en todo el cuerpo, fatiga y sensibilidad en los puntos de presión. A diferencia de la artrosis, la fibromialgia no afecta directamente a las articulaciones, sino que se caracteriza por dolor y sensibilidad en los músculos y tejidos blandos. Los síntomas de la fibromialgia pueden ser variables y pueden incluir dolor muscular, fatiga, trastornos del sueño, ansiedad y depresión.

¿Qué consecuencias tiene la espondiloartrosis?

¿Qué consecuencias tiene la espondiloartrosis?

La espondiloartrosis, también conocida como artrosis de la columna vertebral, es una enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones de la columna vertebral. En esta patología, el cartílago que recubre las articulaciones de las vértebras se desgasta y pierde su capacidad de amortiguación. Esto provoca que las vértebras y los discos intervertebrales se rocen entre sí, causando dolor y rigidez en la espalda.

Las consecuencias de la espondiloartrosis pueden ser variadas y dependen del grado de degeneración de las articulaciones. En los casos leves, los síntomas pueden ser mínimos y limitarse a molestias ocasionales en la espalda. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, los síntomas pueden volverse más intensos y limitantes.

El dolor es uno de los principales síntomas de la espondiloartrosis. Este dolor puede ser constante o intermitente, y generalmente empeora con la actividad física y mejora con el reposo. Además, la rigidez en la espalda es otro síntoma común, especialmente por la mañana o después de periodos prolongados de inactividad.

Otras consecuencias de la espondiloartrosis pueden incluir la pérdida de flexibilidad y movilidad en la columna vertebral, lo que dificulta realizar movimientos normales. En algunos casos, la degeneración de las articulaciones puede llevar a la formación de osteofitos, también conocidos como «picos de loro», que son crecimientos óseos anormales que pueden comprimir los nervios cercanos y causar síntomas adicionales, como entumecimiento o debilidad en las extremidades.

Es importante destacar que la espondiloartrosis es una enfermedad crónica y progresiva, lo que significa que no tiene cura. Sin embargo, existen diferentes tratamientos que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas. Estos tratamientos pueden incluir medicamentos para el dolor y la inflamación, terapia física, ejercicios de fortalecimiento y estiramientos, así como cambios en el estilo de vida, como mantener una postura adecuada y evitar actividades que puedan empeorar los síntomas.

¿Qué grado de discapacidad tiene la espondiloartrosis?

¿Qué grado de discapacidad tiene la espondiloartrosis?

La espondiloartrosis es una enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones de la columna vertebral, especialmente a las vértebras y los discos intervertebrales. Esta enfermedad se caracteriza por la aparición de desgaste y deterioro de los tejidos articulares, lo cual puede provocar dolor, rigidez y limitación en los movimientos.

El grado de discapacidad que puede tener una persona con espondiloartrosis dependerá del grado de avance de la enfermedad y de sus secuelas. En general, se considera que con un grado de afectación moderada se puede obtener un mínimo del 33% de discapacidad. Sin embargo, en los casos más graves, cuando además de la espondilosis concurren otras patologías, es posible que se supere el 65% de discapacidad.

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